¡MADRE!: CASA TOMADA

MOTHER 01

Por Héctor Becerra Delgado

Él (Javier Bardem) coloca una pequeña roca cristalizada en una base y su casa derruida recobra, en parte, su esplendor. Al amanecer, madre (Jennifer Lawrence) despierta en la cama y no encuentra a su esposo al lado. Él es un famoso autor que, desde hace algún tiempo, padece “bloqueo del escritor” y no logra crear su siguiente obra. Entre tanto, madre (así, en minúsculas) se dedica a remodelar la enorme casa de campo en que viven. Una noche se presenta un hombre (Ed Harris) y Él lo invita a hospedarse allí. Al siguiente día llega una mujer (Michelle Pfeiffer), esposa del hombre, y Él la invita también. Perpleja ante la inesperada hospitalidad, madre comienza a tener visiones. Los huéspedes resultan incómodos.

DAS Y DAS Y NUNCA ES SUFICIENTE

Con ¡Madre! (Mother!, 2017), el director neoyorquino Darren Aronofsky presenta otra película provocadora y cargada de simbolismos. Aronofsky, célebre por filmes como Réquiem por un sueño y El cisne negro, crea un sangriento thriller psicológico donde un puñado de personajes representan una trama que parece surgida de un mal sueño. La llegada gradual de unos huéspedes -marido y mujer- a la aislada casona de un escritor y su esposa genera situaciones tensas que van de lo cotidiano a la muerte, de la esterilidad creativa a la esterilidad biológica, de la remodelación a la destrucción. ¡Madre! ocurre en el interior de una enorme casa en el campo que guarda secretos…

THE END OF THE WORLD

¡Madre! inicia con muchos elementos tradicionales en los filmes de suspenso psicológico, con algo del subgénero gótico sureño (romance, misterio y horror en viejas locaciones del sur de los Estados Unidos). Conforme avanza la cinta, descubrimos que no se ajusta a géneros conocidos, sino que crea una propuesta vanguardista y muy desafiante. ¿Es religiosa? El propio cineasta así lo ha declarado, en el sentido de que los personajes podrían representar a la Madre Naturaleza, Dios, la Tierra, Adán y Eva y sus hijos Caín y Abel. ¿Aborda la creación? Más allá de un sentido bíblico, explora el proceso de crear arte y el precio que cobra no solo al autor sino a su pareja inspiradora…

YO SOY YO

¡Madre! exige nuestra participación activa para darle sentido a eventos surrealistas que afectan a la pareja protagónica. A ratos, la película cae en el humor involuntario o genera risa nerviosa en el espectador que no sabe cómo reaccionar. Hacia el final del filme hay breves imágenes de violencia gráfica y crueldad inesperada que son poco comunes en el cine de los grandes estudios de Estados Unidos. Jennifer Lawrence y Michelle Pfeiffer destacan con grandes actuaciones y la dirección de fotografía de Matthew Libatique -colaborador frecuente de Aronofsky- cumple con su objetivo. El diseño de sonido es memorable. Puedes odiarla o amarla, pero ¡Madre! no te dejará indiferente…

 

 

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