KINGSMAN: EL CÍRCULO DORADO; LOS DESTILADORES

KINGSMAN THE GOLDEN CIRCLE 01

Por Héctor Becerra Delgado

Gary “Eggsy” Unwin (Taron Egerton), miembro de la organización secreta Kingsman, es atacado por Charlie Hesketh (Edward Holcroft), un aspirante a agente secreto a quien creía muerto en una misión previa. Hesketh es derrotado, pero su brazo robótico ‘hackea’ la computadora del auto donde ocurre el combate y obtiene información secreta de los Kingsman. Cuando Eggsy visita a los reyes de Suecia, padres de su novia Tilde (Hanna Halstrom), varios misiles matan a casi todos los Kingsman. Eggsy y Merlín (Mark Strong) activan el protocolo y viajan a Kentucky a conocer a los Statesman, una agencia de espionaje que sospecha quién estuvo detrás de los ataques…

WHISKEY

En 2012 el guionista escocés Mark Millar y el dibujante inglés Dave Gibbons publicaron la novela gráfica The secret service. Millar, famoso por otras historietas como Wanted y Kick-Ass, las cuales han sido llevadas al cine, exploró en The Secret Service el mundo del espionaje británico, con tintes de parodia y homenaje a James Bond. El director inglés Matthew Vaughn aseguró los derechos de la novela gráfica y coescribió una adaptación -muy libre, por cierto- con la guionista Jane Goldman, su colaboradora frecuente. Así surgió Kingsman: el servicio secreto (Kingsman: the secret service, 2015), taquillero filme de acción, humor y espionaje. En 2017 llegó la secuela. ¿Qué tal resultó?

TEQUILA

Con un libreto coescrito de nuevo por Goldman y el director Vaughn, Kingsman: el círculo dorado (Kingsman: the golden circle, 2017) retoma la acción un año después de los hechos de la primera cinta. El tono del filme es similar al de su predecesora: acción desbordada presentada con una cuidadosa estilización cinematográfica, elementos de sangriento humor negro, así como detalles que parodian a espías británicos como James Bond. Ahora el enemigo es una ambiciosa reina de las drogas cuyo imperio se expande por el mundo desde una peculiar guarida en la selva de Camboya. Su nombre es Poppy (Julianne Moore) y su refugio es un guiño a la nostalgia de los años cincuenta.

CHAMPAÑA

Kingsman: el círculo dorado es una extravagante secuela donde la forma domina al fondo. Hay un personaje importante al que vimos morir en la primera entrega, pero resulta estar vivo. ¿En qué afecta esto? En que, si la muerte puede ser burlada, entonces hay poco en riesgo en la vida de los protagonistas, como si se tratase de dibujos animados del Pato Lucas. El trazo de personajes se enfoca menos en sus lazos afectivos -algo que caracterizó a la cinta predecesora- y pone la acción en marcha a partir del disparatado plan de la villana para ser la dueña absoluta del tráfico de drogas. Los 141 minutos de excentricidades sangrientas de Kingsman: el círculo dorado resultan regulares.

 

POSTDATA

Hace tiempo que una cinta no desaprovechaba el talento de tantos ganadores del Oscar: Halle Berry, Julianne Moore, Jeff Bridges, Colin Firth y hasta el cantautor Elton John. La falta de desarrollo de los personajes limita las posibilidades de lucimiento de sus intérpretes en esta comedia de acción.

 

 

 

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