JOHN WICK 2: UN NUEVO DÍA PARA MATAR: EL HONOR ENTRE ASESINOS

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Por Héctor Becerra Delgado

El asesino retirado John Wick (Keanu Reeves) se introduce en el taller del mafioso Abram (Peter Stormare), tío del joven que robó su Mustang ’69 y mató a su perrita Daisy, el último recuerdo de su fallecida esposa. Tras brutales peleas, John recupera su auto y hace las paces con Abram. De regreso en casa y con su nuevo perro -un Pitbull sin nombre-, lo visita Santino D’Antonio (Riccardo Scamarcio), un criminal con quien tiene una deuda de honor. Santino pide que John mate a Gianna D’Antonio (Claudia Gerini), su hermana, para ocupar su lugar en la Mesa de Honor de la mafia. Al negarse, su casa es destruida con explosivos. John Wick tiene que aceptar el encargo para ser libre…

A JOB TO DO

En 2014 comentamos acerca de “Otro Día para Matar” (“John Wick”) que “su premisa es muy vieja, la realización novedosa”. Hay muchas cintas acerca de criminales que salen de su retiro para vengarse, pero pocas como “John Wick”. Sorprendentemente, el filme logró que una idea antigua pareciera viva y fresca, con una vitalidad visual poco vista en años recientes. Derek Kolstad generó el concepto hace algunos años y la compañía Thunder Road Pictures compró el libreto, el cual fue enviado a Keanu Reeves. El actor hizo sugerencias para mejorar el guión y propuso que el filme lo dirigieran dos viejos amigos y colaboradores: Chad Stahelski y David Leitch, sus dobles de acción.

PLASTIC HEART

Tras el inesperado éxito de crítica y taquilla de “Otro Día para Matar”, se afirmó que la saga sería una trilogía. Este 2017 llegó a las salas de cine “John Wick 2: Un Nuevo Día para Matar” (“John Wick: Chapter 2”), filme en el que regresan Keanu Reeves como el personaje central, el guionista Derek Kolstad y el director Chad Stahelski (David Leitch, codirector de la primera cinta, se dedicó a otro proyecto). De manera sorpresiva, estamos ante una secuela que resulta mejor que la original. “John Wick 2…” confirma a Chad Stahelski como un director que emplea la acción para impulsar la trama como parte integral de la narración y no como un paréntesis que nada aporte a la historia.

DOS REGLAS

Stahelski y el guionista Kolstad han creado para John Wick un universo que parece paralelo al mundo real. Todos los personajes son criminales que siguen estrictas reglas de honor, tienen el apoyo de diversos proveedores y una red de comunicación propia. Así, detrás de un hotel antiguo está el lugar donde un criminal puede resguardarse y conseguir inmunidad. Hay sastrerías, vinotecas y bancos que manejan chalecos a prueba de balas, armas y monedas propias que solo tienen valor para los involucrados. El diseño de producción es elegante y “retro”, para recordarnos que el crimen es tan antiguo como la humanidad. Los habitantes del mundo real son meros testigos pasivos…

SALVACIÓN

La acción coreográfica es dirigida de manera impecable y fluye sin confundir al espectador. Los escenarios se aprovechan de manera extremadamente creativa, así se trate de túneles en antiguas ruinas romanas, el metro en Nueva York o una exposición de arte moderno a base de miles de espejos. Keanu Reeves ofrece una gran actuación, implosiva pero a la vez con destellos de la humanidad que aún existe en John Wick. El libreto tiene connotaciones religiosas y menciona al Santo Padre, la salvación, el infierno y la excomunión. La presencia de Laurence Fishburne nos remite a la saga “The Matrix”, así como ciertos diálogos. “John Wick 2…” es violencia poética.

 

 

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