¡HUYE!: EL LUGAR HUNDIDO

GET OUT 01

Por Héctor Becerra Delgado

El fotógrafo negro Chris Washington (Daniel Kaluuya) viaja el fin de semana a conocer a los padres de Rose Armitage (Allison Williams), su novia blanca. Chris está nervioso, pero Rose le asegura que sus papás aceptarán la relación. La pareja llega en camioneta a la lujosa casa de los Armitage, ubicada en una región boscosa y aislada. La madre de Rose, Missy (Catherine Keener), es una terapeuta que emplea la hipnosis. Su esposo Dean (Bradley Whitford) es un neurocirujano exitoso. Al día siguiente, hay una reunión anual con amigos de la familia, gente blanca y adinerada. El ama de llaves y el jardinero, ambos de raza negra, inquietan a Chris ya que percibe algo extraño en ellos.

LA NOCHE DE LOS NEGROS VIVOS

Resulta sorprendente que “¡Huye!” (“Get Out”, 2017) sea la primera película del comediante Jordan Peele. El actor afroamericano ha escrito un guión sólido e inteligente que dirige con aplomo, con dominio notable del suspenso, la creación de atmósferas y el manejo de actores. “¡Huye!” es una cinta que entretiene al público pero, de manera discreta, maneja elementos satíricos, crítica social y una tensión ascendente con algo de humor. Cinematográficamente, estamos ante una película que combina referencias a varios clásicos. La premisa nos remite a “¿Sabes Quién Viene a Cenar?” (“Guess Who’s Coming to Dinner?”, 1967), comedia dramática acerca de una relación interracial.

ESCLAVOS DE NUEVA YORK

Otro clásico homenajeado es “Atrapadas: Las Esposas Perfectas” (“The Stepford Wives”, 1975), filme de ciencia ficción acerca de una comunidad de clase alta donde las casadas son obedientes y sumisas. Otro clásico al que Peele nos refiere es “La Noche de los Muertos Vivos”, filme de 1968 de George A. Romero, donde el horror y el tema del racismo se combinan. “¡Huye!” es -la mayor parte del tiempo-, un ejercicio de suspenso ascendente que nos lleva a un desbordado tercer acto. En la recta final, el realizador apuesta por adoptar el tono del cine “B” -producciones baratas de ideas disparatadas- y consigue la transición sin traicionar lo establecido previamente. Pero hay algo más.

THE COAGULA PROJECT

Debajo del misterio, la tensión y el suspenso, existe una sátira acerca del racismo en Norteamérica, en especial del esclavismo. Así, la liberal familia Armitage vive en una casa cuyo estilo nos remite a las mansiones sureñas de los Estados Unidos, con todo y sirvientes negros. Hay elementos que poseen un fuerte peso simbólico en la trama: la cuchara de plata de la señora Missy es un símbolo de privilegio; el algodón que rellena cierto sillón nos remite a las plantaciones sureñas, mientras que la presencia de venados alude a la expresión “venado negro” (“black buck”), apodo despectivo con que los blancos se referían a los negros que se negaba a obedecer las leyes luego de la guerra civil…

RUN RABBIT RUN

En términos sociales, tiene peso especial el proceso de hipnosis que emplea la señora Missy, el cual incluye una fase en que el individuo puede ver su entorno pero no controlar su cuerpo. Esta parálisis representa a la comunidad afroamericana la cual -a pesar de dos periodos del presidente Barack Obama-, resiente la opresión de la policía y el trato desigual del sistema de justicia de los EE.UU. Peele aplica su experiencia en la comedia, un género que coincide con el horror en dos aspectos primordiales: el manejo del “timing” y saber qué mostrar y qué ocultar. Su guión incluye “amarres” muy inteligentes que justifican las acciones que se desarrollan. “¡Huye!” es una excelente película.

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